Esta obra fué pintada en 1908 pero su historia comenzó antes, a finales de 1890, cuando le hicieron el encargo de pintar los techos en la Universidad de Viena.
La obra resultó ofensiva y muy criticada en la sociedad. Klimt decide viajar a Italia donde encuentra inspiración en la Iglesia de San Vital en Rávena y la Basílica de San Marcos, en Venecia.
Tras las críticas, Klimt decide viajar a Italia, donde encuentra inspiración en:
La Iglesia de San Vital en Rávena
La Basílica de San Marcos, en Venecia
Los mosaicos dorados, la simbología y la espiritualidad marcarían para siempre su obra.
Adéntrate en Hietzing, un suburbio de la bella Viena, y pasea por Villa Klimt,
donde aún se siente su presencia y donde pasó los últimos 8 años de su vida creando.
¿Sabías que Gustav Klimt amaba la jardinería, en especial las rosas?
Puedes visitarlas, olerlas y sentir cómo también fueron fuente de inspiración para sus cuadros.
Viajemos al norte de Austria, al Lago Attersee, con sus bellísimos senderos y paisajes.
Aquí el tiempo se congela, la vida es sencilla y la luz sobre el agua es especial. Si eres amante de la fotografía, este lugar es único.
Pasemos un día en Hallstatt.
La combinación de naturaleza, historia profunda y cultura lo convierte en una experiencia inolvidable.
Un lugar que cautivó a Gustav Klimt e inspiró muchas de sus increíbles obras.
¿Hablamos?